
La cultura del vino se ha extinguido, ha desaparecido de La Rioja. El discurso difundido y repetido hasta la saciedad por las instancias oficiales o por el Consejo Regulador de la D.O. es una construcción ficticia, pura mercadotecnia. Las trabas administrativas, la implantación del sistema capitalista, la introducción de nuevas técnicas y procedimientos, las exigencias del mercado y la competitividad han conseguido que las prácticas tradicionales y la simbiosis existente entre naturaleza, sociedad, cultura, economía e individuo se hayan convertido en fenómenos residuales.